In Memoriam GCR
En recuerdo y agradecimiento a Gonzalo Cebrián.
Fue a finales de 2020, un año imposible de olvidar, cuando empezamos a conocernos más. Tu ilusión por hacer de la Hípica el mejor Club de Valladolid se apoderó de ti y comenzaste una labor en la que volcaste toda tu energía, que era mucha. Nos reuniste a unos cuantos para crear un proyecto nuevo y dar un impulso al Club en el que pasábamos nuestros ratos de ocio y deporte. Y entre reuniones, revisiones de contratos, sueños en alto sobre como queríamos que fuera la Hípica del futuro, descubrimos a una persona entregada, muy capaz, que no ha escatimado ni un solo esfuerzo en hacer su labor lo mejor que pudo.
Gonzalo, a lo largo de estos años hemos vivido mucho. Hemos luchado para intentar mejorar cada rincón del Club, hemos logrado muchas cosas, en otras nos hemos equivocado, pero nadie podrá decir que no hemos puesto en ello todo lo que teníamos y podíamos ofrecer.
Entre juntas y reuniones hemos descubierto tu faceta como persona, tu amor por la familia, tu implicación y entrega incansable en todos tus proyectos. No has flaqueado ni cuando la vida se ponía difícil y te obligaba a priorizar el cuidado de los tuyos. Incluso en esos momentos, nunca dejaste el Club de lado.
Nadie como nosotros sabe las horas que has dedicado a la Hípica sin obtener nada a cambio, más que el tiempo robado a tu disfrute personal. Los que compartimos contigo esta aventura sabemos que tu trabajo para el Club era diario, no sabíamos cómo lo hacías, pero sacabas siempre un rato para que la gestión del Club no tuviera ningún cabo suelto.
El 9 de enero parecía un día más. Por la mañana, como cualquier otro día, estuviste reunido para tratar asuntos del Club. Por la tarde seguiste con las tareas de la Hípica, esas invisibles que no se ven. Tenemos mensajes sin leer contigo de apenas horas antes de que te fueras.
Pero no podías irte sin que te diéramos las gracias por todo tu tiempo, generosidad y dedicación. Tu esfuerzo no ha sido en vano. La gestión del Club, las instalaciones, el equilibrio y sostenibilidad financiera, la visibilidad del Club en la ciudad… son muchos los logros que has conseguido, aunque ahora solo queremos resaltar uno: tus ganas de hacer de la Hípica el mejor Club posible. Y en esa labor, somos testigos, te has vaciado.
Ahora mismo nos resulta imposible pasar página, Gonzalo. Imposible dejar de verte detrás de cada decisión, de pensar en lo que te hubiera parecido la propuesta o idea que se nos venga a la cabeza, imposible no recordar tu voz o tu risa mientras debatíamos en nuestras interminables reuniones de Junta y mirábamos de reojo el reloj para constatar, una vez más, que cerraríamos el Club y volveríamos a casa más tarde de lo previsto.
No tenemos palabras para agradecerte todos estos años en la Junta contigo, llenos de proyectos, ideas, también de desvelos y preocupaciones. Ha sido intenso, ha sido duro… pero también ha sido una experiencia increíble. Hoy todos te volveríamos a decir sí a aquella propuesta descabellada. Gracias por compartir este sueño con nosotros, ¡Qué honor! Hemos aprendido mucho de ti y nunca podremos olvidarte, Gonzalo.
Hasta pronto en el cielo,
Tus compañeros de la Junta Directiva.

